jueves, 6 de octubre de 2011

-No te acostumbres a mi.
-¿como?
-Que no te acostumbres a mi, ni a mi risa, ni a mi hiperactividad, ni a mi sonrisas, ni a mis besos, ni a mi olor. No te acostumbres a que hablemos de tus problemas, ni a que te escuche con atención. No te acostumbres a como te miro o te dejo de mirar. No te acostumbres a mis mejillas rojas como un tomate cuando te ries de mi, ni a mi rabia, ni a reirte de las cosas que te digo. No te acostumbres a nada mio, de verdad...
-Y eso a que viene?
-A nada, simplemente que un dia me cansaré y me echaras de menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario